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ARANCELES MÁS BAJOS NO SIGNIFICAN MÁS COMERCIO EXTERIOR

ESTE ARTICULO FUE PUBLICADO EN EL DIARIO EL CRONISTA EL 16 DE AGOSTO DEL 2005.

El énfasis en los recortes arancelarios dilapida recursos fiscales y desvía la atención de lo que los exportadores necesitan para efectivamente ganar Mercados

RODOLFO V. BECCARINI (*) Buenos Aires

ZONAS DE LIBRE COMERCIO

CADA VEZ SE RESIGNAN MAS INGRESOS FISCALES CON MENORES BENEFICIOS.


Es obvio que cualquier impuesto es distorsivo. Aunque resulte una simpleza decirlo, si eliminamos el impuesto a las ganancias habrá mas consumo. Lo mismo si bajamos a 0% la tasa del IVA y ni que hablar si eliminamos el impuesto a los bienes personales.

Pero nadie piensa en derogar todos estos impuestos porque sabe perfectamente las consecuencias que esto traería..

Sin embargo la Organización Mundial de Comercio, tomando como base este elemental pensamiento de eliminar las perturbaciones eliminando el impuesto, propuso desde su creación reducir hasta su desaparición uno de los tributos mas racionales del mundo – el derecho de importación- con el fundamento de que esto incrementa el comercio.

Nadie se ha permitido cuestionar esta política y así esta desapareciendo un impuesto que permitía ser administrado por las economías de los países para gravar la importación de bienes, con el buen fundamento de que favorecía la ocupación de mano de obra local, a la vez que dotaba al fisco de recursos que permitían descomprimir la presión tributaria interna.

La desaparición progresiva de este impuesto –en los últimos años- no ha incrementado las tasas de crecimiento de las exportaciones mundiales que desde el año 1970 hasta el 2003 se ubicaron en un 8,89%, desde 1980 hasta 2003 en un 6,74%, desde 1990 al 2003 en un 5,90%. (Fuente UNCTAD)


Recientemente el Banco Mundial informó que la reducción a 0% de los aranceles de importación en todos los países, produciría un crecimiento del PBI mundial del 0,7%, un crecimiento del PBI de América Latina del 1,4% y de 2% para Argentina , la mas beneficiada.

Lo paradójico es que esto significaría para nuestro país el crecimiento de una cantidad de dólares en el PBI no muy diferente de la recaudación por derechos de importación que dejaría de percibir. Es decir que ante una reducción al 0% de sus aranceles Argentina pagaría de forma casi 1 a 1 el crecimiento de su PBI.

Los aranceles han bajado mundialmente tanto que ya las reducciones actuales no producen un incremento de comercio suficiente como para proveer de trabajo a las masas de desocupados. Actualmente la perdida fiscal en que incurren los países, para tratar de vender mas no les produce un crecimiento pronunciado de sus exportaciones, sino veamos lo que ha pasado en las siguientes zonas de libre comercio, de países en vía de desarrollo.

CRECIMIENTO DEL COMERCIO EXTERIOR

En Millones de Dólares

CARICOM

1990 2003 variación

intrazona 456 1.538 + 1.082

extrazona 5.312 10.773 + 5.461


MERCOSUR

1990 2003 variación

intrazona 4.127 13.383 + 9.259

extrazona 42.432 82.945 + 40.513


ASEAN

1990 2003 variación

intrazona 27.365 102.281 + 74.916

extrazona 117.001 312.833 + 195.832


* Fuente . DATOS de la UNCTAD

En estas zonas de integración, el monto de crecimiento del comercio extrazona, en el periodo tomado, es mayor que el del crecimiento intrazona, lo que estaría indicando prima-facie que el esfuerzo fiscal producido en la integración regional podría haber sido reducido si las políticas hubieran estado orientadas a que los productores de esos países se introduzcan en los mercados de extrazona. Ello pensando que el mundo ha cambiado desde que se creo la OMC y las grandes redes de distribución han adquirido tal preponderancia en el mundo que ofrecen mayores oportunidades que las reducciones arancelarias.

En una reunión de expertos de la UNCTAD, estos coincidieron en que es importante distinguir entre el acceso al mercado y la entrada al mercado.

Si bien la posibilidad de entrar en mercados extranjeros depende de las condiciones de acceso al mercado –determinadas por las condiciones jurídicas y administrativas impuestas por los países importadores- la capacidad de entrar en un mercado es función tanto de la competitividad del exportador (determinada por el costo, la calidad y los aspectos sanitarios y ambientales) como las características de las cadenas de suministros y de la estructura de los mercados.

Las condiciones de acceso al mercado están sometidas a la jurisdicción internacional de las normas de la OMC, pero las condiciones de entrada en el mercado no lo están pero los exportadores deben adaptarse a ellas para ganar nuevos mercados. Por ello seria útil estudiar cuanto han invertido los países para ayudar a sus exportadores a adaptarse a las condiciones de las grandes cadenas de suministro y cuanto han dilapidado en Acuerdos de Integración que, en algunos casos, han producido mas daños que beneficios.

De todas maneras la actual negociación en la OMC para producir una nueva baja de los aranceles de los bienes No Agrícolas, prioriza aun mas la necesidad de concentrar los esfuerzos de mantener los niveles arancelarios, no solo a los efectos protectivos sino también fiscales. Ello debido a que la disminución de la recaudación aduanera incrementa la presión impositiva interna restando aun mas competitividad a la industria local.

Por ello la política actual debería concentrase en mejorar el perfil de los exportadores locales y realizar todos los esfuerzos para que incrementen su competitividad en lugar de gastar, vía desgravaciones arancelarias, los recursos que resultan imprescindibles para realizar políticas activas.


Rodolfo V. Beccarini

EL MERCOSUR DEJO DE SER NEGOCIO PARA LA ARGENTINA?

ESTE ARTICULO FUE PUBLICADO EN EL DIARIO AMBITO FINANCIERO EL 26 DE AGOSTO DEL 2004
El presidente recibe a un empresario chino y le pregunta si piensa invertir en la Argentina y éste le responde: «Otra vez nos confunden por los ojos oblicuos. ¡No, señor Presidente, los kamikazes son los japoneses, no nosotros!

No es extraño que circule este chiste en un país donde sus residentes tienen invertidos ciento ochenta mil millones de dólares fuera del país y donde los tributaristas han insistido siempre en copiar el modelo europeo y americano para reformar periódicamente nuestro sistema tributario.

España o cualquier país del Norte se puede permitir el lujo de tener un impuesto redistributivo como el que grava los bienes personales porque no tiene los miles de millones que tiene la Argentina fuera de su país y porque tampoco tiene un nivel de desocupación tan alto como el nuestro. Esto, agravado aquí por la desactualización de los montos imponibles en períodos inflacionarios.

La falta de un régimen tributario a medida de la Argentina, la mala administración de los recursos, las limitaciones de nuestro mercado interno y la aplicación de medidas como la doble indemnización y el impuesto a los débitos bancarios, ha producido históricamente la apatía para invertir.

Lo notable es que en tiempos de globalización donde las decisiones estratégicas han perdido relevancia frente a las decisiones de caja, los gobiernos en la Argentina y en el resto del mundo -tan necesitados de efectivo- no procedan tomando en consideración principalmente esta motivación.

Esta afirmación viene a propósito de que ellos en general están resignando día a día la mejor fuente de recursos que tuvieron en el siglo pasado que es la de los derechos de importación, vía desgravaciones derivadas de negociaciones y Acuerdos internacionales de libre comercio.


• Desgravaciones

Al principio esto rendía sus frutos y el comercio aumentaba, pero al generalizarse la práctica de acordar desgravaciones mutuas, ya son tantos los acuerdos que se entrecruzan, que son más dudosos los resultados, de perder recaudación.

El cobro de los derechos de importación les permitía tener una menor presión tributaria interna directa y por ende una mayor actividad interna.

Si analizamos el caso de la Argentina, nuestro país por el Acuerdo del Mercosur ha perdido una cifra estimada de cuatrocientos millones de dólares anuales, desde el año 1995 a la fecha, por recaudación de derechos de importación, al eliminarse los mismos, en el comercio con Brasil. O sea un total presunto, desde esa fecha, no menor a 3.600 millones de dólares para que sus exportaciones sigan la evolución que figura en el gráfico 1.

Como se observa, las exportaciones no se han incrementado, por lo que los importantes recursos sacrificados no han generado riqueza global para nuestro país.

Sin embargo, veamos en el gráfico 2 qué pasa si analizamos las exportaciones de nuestro país a la República Popular China. Aquí observamos que sin haber ningún acuerdo comercial de por medio ni ninguna utilización de recursos
fiscales las exportaciones han crecido, de 1995 a 2003, 752,9%, mientras que las exportaciones a Brasil en igual período han disminuido 16,20 %, con una utilización deficiente de los recursos.

Este incremento de comercio se repite con otros países con los cuales no se han firmado acuerdos. Los datos de la economía real están poniendo en tela de juicio la política de negociaciones múltiples predominante en el mundo.

Por eso probablemente en tiempos cercanos los países quizá se den cuenta que
la desgravación arancelaria generalizada no genera comercio en sí misma y reclamen a la OMC un arancel uniforme para todas las importaciones del planeta -de nivel reducido para permitir el libre comercio- de forma tal que los gobiernos puedan recuperar parte de la recaudación aduanera perdida y disminuir la presión tributaria interna directa.

EFICIENCIA Y DESOCUPACION

POR RODOLFO V. BECCARINI

 

 

ESE ARTICULO FUE PUBLICADO EN LA GUIA PRACTICA DEL EXPORTADOR E IMPORTADOR EN EL NUMERO 346, EN OCTUBRE DE 1985. DURANTE EL GOBIERNO DE RICARDO ALFONSIN Y EN EL DIARIO AMBITO FINANCIERO DEL 22 DE ENERO DE 1986.

 

 

 

HASTA EL RECIENTE CAMBIO DE SIGNO MONETARIO EL PAIS ESTABA SUMIDO EN LA HIPERINFLACION PESE A QUE  GRAN CANTIDAD DE GENTE NO QUERIA ADMITIRLO.

 

EN LA GRAN HIPERINFLACIÓN ALEMANA, QUE TUVO SU CULMINACIÓN EN EL ANO 1923 (EPOCA DE LAS CARRETILLAS LLENAS DE MARCOS PARA IR AL MERCADO), SE REQUERÍAN EN EL MES DE AGOSTO DE ESE ANO, CINCO MILLONES DE MARCOS PARA COMPRAR UN DÓLAR.

 

EL JUEVES ANTERIOR A LA IMPLEMENTACION DE LA NUEVA POLÍTICA ECONOMICA, EN NUESTRO PAIS, EL PESO NACIONAL SIN CONSIDERAR SUS CAMBIOS DE NOMBRE PARA RESTARLES CEROS, SE LLEGO A COTIZAR A 1030 MILLONES POR DÓLAR.

 

EN REALIDAD NO HEMOS NECESITADO LAS CARRETILLAS  PARA IR AL MERCADO PORQUE NUESTRA ORGANIZACIÓN MONETARIA FUE SUPERIOR A LA ALEMANA DE ESA EPOCA.

 

TAMPOCO NECESITAMOS CAMBIAR JOYAS POR PERROS GORDOS ( ALIMENTOS QUE CONSUMIERON LOS ALEMANES EN ESA EPOCA)  NI PIANOS DE COLA POR BOLSAS DE PATATAS, PORQUE NUESTRO PAIS TUVO, EN IGUAL SITUACIÓN, MAS VACAS QUE PERROS GORDOS Y MAS PATATAS QUE PIANOS DE COLA.

 

PERO HEMOS VIVIDO, COMO LOS ALEMANES, CON UNA HIPERINFLACIÓN AGOBIANTE, CON UNA ALTA DEUDA EXTERNA  (SIMILAR POR SU PESO A LAS REPARACIONES DE GUERRA), CON UNA ALTA TASA DE EVASIÓN IMPOSITIVA, CON UN SISTEMA DE SUBSIDIOS DESORBITADO,  OBSESIONADOS POR EL PLENO EMPLEO, CON GRAN DÉFICIT FISCAL, CON ALTA TASA DE EMISIÓN MONETARIA, CON SUCESIVAS DEBILIDADES DEL PODER POLÍTICO,  EN CUANTO A VALOR Y AUTORIDAD PARA SACUDIRSE LAS PRESIONES A QUE SE VEIA SOMETIDO PARA APLICAR LAS MEDIDAS IMPOPULARES QUE LA SITUACIÓN REQUERIA.

 

OBSERVANDO ESTE PANORAMA Y PENSANDO QUE UNA POTENCIA MUNDIAL DEL SIGLO COMO ALEMANIA SUFRIO CON  SU HIPERINFLACIÓN, HAMBRE, RACIONAMIENTOS, DESAVASTECIMIENTOS, COLAS DE LARGAS HORAS DE ESPERA POR UN PAR DE MANTECA Y QUE LA ARGENTINA EN IGUAL SITUACIÓN SUBSISTIO  SIN ESTAS SERIAS DIFICULTADES, PODEMOS JUSTIFICAR EN PARTE EL OPTIMISMO EN QUE VIVIMOS LOS ARGENTINOS CUANDO IMAGINAMOS UN FUTURO DE ESTABILIDAD Y CRECIMIENTO.

 

PERO OCURRE QUE PARA LOGRAR ESAS CONDICIONES SE REQUIERE UN ELEMENTO ESENCIAL QUE HASTA AHORA NO PARECE HABER ABUNDADO  EN NUESTRO PAIS Y QUE ES EL DE REALIZAR LA ACTIVIDAD ECONOMICA COTIDIANA CON CIERTA DOSIS DE EFICIENCIA.

 

LOS DISTINTOS GOBIERNOS, YA SEA POR LAS CARACTERISITICA DEL FUNCIONAMIENTO DEL APARATO ESTATAL O POR DECISIONES POLÍTICAS ERRÓNEAS, HAN ESTADO ALENTANDO PERMANENTEMENTE SITUACIONES DE INEFICIENCIA PRINCIPALMENTE POR EL TEMOR GENERALIZADO AL DESEMPLEO.

 

El OBJETIVO DE  PLENO EMPLEO, INELUDIBLE EN TODA GESTION DE GOBIERNO, SE CONVIRTIÓ DURANTE AÑOS EN UNA BÚSQUEDA  OBSESIVA  QUE NO PERMITIO AVANZAR HACIA LOS OBJETIVOS DE CRECIMIENTO Y DESARROLLO QUE GARANTIZAN AQUEL, COMO  SUBSIDIARIO DE ESTOS.

 

EL PRIMER OBJETIVO ECONOMICO DE UN GOBIERNO ES GENERALMENTE LOGRAR EL DESARROLLO Y EL CRECIMIENTO DEL PAIS.

 

EL PRIMER OBJETIVO POLÍTICO HA SIDO, DURANTE MUCHO TIEMPO,  EN NUESTRO PAIS, LOGRAR  EL PLENO EMPLEO.

 

DE TAL FORMA EN LOS ULTIMOS ANOS PREDOMINO EN LA MENTE DE LOS GOBERNANTES, URGIDOS POR LA COYUNTURA ESTE OBJETIVO POLÍTICO.

 

LA BÚSQUEDA FOBICA DEL PLENO EMPLEO COMENZO A CARGAR DE INEFICIENCIAS LA ECONOMIA PRIVADA Y PUBLICA HASTA LLEGAR A UN PUNTO TAN CRITICO DE INFLACIÓN QUE EL UNICO OBJETIVO ECONÓMICO Y POLÍTICO DEBE SER AHORA LA ESTABILIZACIÓN.

 

AHORA EL PAIS DEBE CONCIENTIZARSE DE GOLPE, ES LAMENTABLE PERO ES ASI, TODO EL DESEMPLEO QUE SE EVITO DURANTE ÉPOCAS APARECERA MAGNIFICADO.

 

AQUÍ ES DONDE SE TORNA VITAL LA EFICIENCIA EN LA GESTION DE GOBIERNO PARA ASIGNAR LOS RECURSOS DE LA ECONOMIA DE MODO TAL QUE EL PAIS ACELERE SU CRECIMIENTO, DISMINUYENDO, CONSECUENTEMENTE, SU TASA DE DESEMPLEO.

 

RESULTA ESENCIAL  PERCIBIR ESTO AHORA JUSTAMENTE CUANDO EMPIEZAN LAS PRESIONES POR LOS DESPIDOS Y CUANDO NO SE PUEDE DAR MARCHA ATRÁS Y SOLO RESTA ADMINISTRAR EFICIENTEMENTE.

 

EL PAIS NO PUEDE YA SOPORTAR EL COSTO SOCIAL Y POLÍTICO DE DESPIDO DE TRABAJADORES Y ALIMENTAR UN APARATO ESTATAL PAGANDO SUELDOS A UN CIERTO NUMERO DE EMPLEADOS QUE, EN ALGUNOS CASOS, NUNCA LLEGARON A SABER LO QUE ES EN REALIDAD EL TRABAJO.

 

EL PAIS, POR OTRA PARTE,  TAMPOCO PUEDE YA SOPORTAR EL PESO DE MALOS NEGOCIOS EN EL EXTERIOR POR TEMOR AL DESEMPLEO. EN ESTE CASO CABE REFLEXIONAR QUE DURANTE DECADAS LOS SUBSIDIOS Y LOS INCENTIVOS O, PARA PONER UN EJEMPLO MAS CONCRETO, LOS REEMBOLSOS DE EXPORTACIÓN SE HAN VENIDO APLICANDO PARA CONTENER LA DESOCUPACIÓN. DE ESTA FORMA CUANDO LOS PRECIOS INTERNACIONALES DE UN PRODUCTO BAJABAN, PORQUE DISMINUIA LA DEMANDA DE ESE PRODUCTO, EL ESTADO CORRIA A OTORGARLE REEMBOLSOS PARA QUE NO DISMINUYA SU RITMO DE ACTIVIDAD.

 

EN EL MUNDO CUANDO LOS PRECIOS DE UN PRODUCTO BAJAN ES PORQUE HAY MENOS DEMANDA Y SI HAY MENOR DEMANDA ES MAL NEGOCIO INCREMENTAR LA OFERTA.

 

HAY MUCHAS ACTIVIDADES EN EL PAIS QUE SON BUENOS NEGOCIOS PERO NUESTROS GOBIERNOS JAMAS LOS APOYARON GRAVANDO EN CAMBIO SUS EXPORTACIONES CON DERECHOS, SIMPLEMENTE PORQUE EN DICHAS ACTIVIDADES SE GANABA MUCHO DINERO.

 

CUANDO UNA ACTIVIDAD EXPORTADORA GANA ES PORQUE ESTA HACIENDO BUENOS NEGOCIOS Y CUANDO PIERDE ES PORQUE ESTA HACIENDO MALOS NEGOCIOS, ASI DE SENCILLO,  PERO NO PARA EL ESTADO QUE HA SEGUIDO LA  TENDENCIA DE SUBSIDIAR LOS MALOS NEGOCIOS.

 

CUANDO EN EL ANO 1973  SE PRODUJO LA CRISIS MUNDIAL DEL PETROLEO Y JAPÓN CONSIDERO QUE YA NO ERA NEGOCIO MANTENER SUS SUPERPETROLEROS LOS VENDIO Y A SU PERSONAL NO LO DEJO CESANTE.      DE ESE P[ERSONAL SE HIZO CARGO EL GOBIERNO PAGÁNDOLES SUS SUELDOS Y ENTRENÁNDOLOS PARA OTRAS TAREAS QUE SIGNIFICARIAN MEJORES NEGOCIOS EN EL MUNDO.

 

DURANTE EL PEERIODO DE ENTRENAMIENTO TUVO UN GASTO MENOR PORQUE SUBSIDIABA A LOS OBREROS PERO NO YA A  LOS SÚPER PETROLEROS, PERO ESTE MISMO GASTO LE EVITO UNO MAYOR.

 

POR ESO LA SOLUCION DE NUESTROS PROBLEMAS PASA POR LA EFICIENCIA.

 

SER UN ESTADO EFICIENTE SIGNIFICA ADMINISTRAR EFICIENTEMENTE, DEJAR TRABAJAR AL SECOR PUBLICO EN FORMA EFICIENTE, DEJAR QUE LAS EMPRESAS ESTATALES Y PRIVADAS SEAN EFICIENTES, NO OBLIGANDO A LAS FABRICAS Y OFICINAS PUBLICAS Y PRIVADAS, QUE DEBEN CUMPLIR SU FUNCION ESPECIFICA, A VELAR POR EL PLENO EMPLEO.

 

QUE EL DESEMPLEO RESULTE UNA PREOCUPACIÓN NO SOLO DEL GOBIERNO SINO TAMBIEN DE LA SOCIEDAD ES, SIN DUDA DE POR MAS LÓGICO, PERO DE ESTO DEBERIA OCUPARSE UN MINISTERIO, LLAMESE DE TRABAJO, DE BIENESTAR SOCIAL O DE DESOCUPACIÓN Y NO TODOS LOS SECTORES PRODUCTIVOS DEL PAIS.

 

QUE LOS QUE TRABAJAMOS APORTEMOS A UN FONDO DE DESOCUPACIÓN ME PARECE UNA BUENA IDEA. EN CAMBIO LO QUE ME PARECE UNA MALA IDEA ES QUE LOS TRABAJADORES, A VECES TENGAN QUE ESTAR DESOCUPADOS, QUE OTRAS TENGAN QUE TRABAJAR  CON  DESOCUPADOS DISFRAZADOS DE OCUPADOS QUE SOLO SABEN COBRAR SU SUELDO Y OBSTRUIR SU TAREA.

 

ES UNA MALA IDEA TAMBIEN QUE TODOS TENGAMOS QUE PAGAR LOS BIENES MAS CAROS PORQUE HAYA INDUSTRIAS QUE  DEBAN TENER MAS EMPLEADOS DE LOS QUE NECESITAN, POR PROBLEMAS GREMIALES; QUE HAYA INDUSTRIAS QUE TENGAN QUE VENDERNOS SU PRODUCTOS A UN PRECIO MAS ALTO PORQUE TIENEN OBLIGACIÓN DE COMPRAR SUS MATERIAS PRIMAS A INDUSTRIAS BASICAS DEL ESTADO QUE TIENEN MILES DE OBREROS QUE NO NECESITAN, PARA NO PRODUCIR DESOCUPACIÓN NI ESTALLIDOS SOCIALES.

 

LA HISTORIA NOS DEMUESTRA QUE LOS ESTALLIDOS SOCIALES LOS PRODUCE EL ESTADO CUANDO PRODUCE DESOCUPACIÓN POR ADMINISTRAR MAL, POR SUBSIDIAR ACTIVIDADES SIN DESTINO, POR DISFRAZAR A LOS DESOCUPADOS DE OCUPADOS, EN LUGAR DE OCUPARLOS EN LA PRODUCCIÓN DE LOS BIENES QUE EL MUNDO DEMANDA EN ESTA HORA.

 

 

LA ALADIZACION DEL MERCOSUR

ESTE ARTICULO FUE PUBLICADO EN EL SUPLEMENTO DE COMERCIO EXTERIOR DEL DIARIO LA NACION, EL 5 DE OCTUBRE DE 1999

 

por Rodolfo V. Beccarini
Para La Nación

 
 
 

Los acuerdos bilaterales firmados por Brasil con los países de la CAN, juntamente con las sucesivas prórrogas de los acuerdos que conforman el patrimonio histórico de la Argentina con esos mismos países, así como los acuerdos que Brasil y Uruguay tratan de alcanzar con México, constituyen en la práctica un cambio en la modalidad de formalizar acuerdos de liberalización. Así, se pasó del mecanismo, previsto en la ELnormativa del Mercosur, de negociar políticas comerciales comunes con terceros países al formato vigente con anterioridad al de su creación, o sea el de la Aladi.

Ello debido a que la implementación de acuerdos bilaterales independientes entre los países fue la modalidad utilizada por la Aladi. Estos recibian la denominación de Acuerdos de Alcance Parcial.

Otros acuerdos

Paralelamente con dichos acuerdos se concretaron en la Aladi otros tipos de acuerdos que eran los denominados Acuerdos Comerciales, los cuales representaban verdaderamente los intereses económicos de los diversos sectores empresarios.

Ello debido a que éstos negociaban con los respectivos sectores de los otros países y sus decisiones eran homologadas por los gobiernos respetando estrictamente los convenios privados.

Ambos tipos de acuerdos, los de Alcance Parcial y los Comerciales se fundieron en los Acuerdos de Complementación Económica, que conforman hoy el Patrimonio Histórico.

Actualmente las pujas entre los intereses económicos de los países miembros del Mercosur han originado este retroceso quizás añorando dichos formatos de negociación de la Aladi, donde los convenios realizados directamente entre las partes involucradas fueron más idóneos para establecer un adecuado equilibrio en situaciones realmente complejas.

Con menos ambición

Tal vez si el Mercosur hubiese sido menos ambicioso en sus objetivos de integración y su estructura normativa permitiese la homologación de Acuerdos Comerciales de Calzado, Textiles, Siderúrgicos, de la Industria Láctea, del Azúcar, Automotriz, de Fibras Manufacturadas, etcétera, no resultarian necesarias violaciones al tratado para ir ampliando rápidamente las zonas de libre comercio, ni sería necesario la imposición de cláusulas de salvaguardia conflictivas.

Sin embargo, esta modalidad de negociación no fue tomada en cuenta por los gobiernos para profundizar la liberalización debido a que con este tipo de negociaciones resulta muy difícil lograr una unión aduanera plena y la historia indicaba que dichas negociaciones generaban siempre acuerdos de alcance parcial que no abarcaban la totalidad del universo de los bienes producidos.

Por ello la vocación política de los gobiernos avanzó, al concretar el Mercosur, mucho más rápidamente que lo que la realidad económica de los países miembros permitía.

El autor es economista.

LAS RESTRICCIONES PARA PROMOVER EL COMERCIO EXTERIOR

ESTE ARTICULO FUE PUBLICADO EN EL SUPLEMENTO DE COMERCIO EXTERIOR, DEL DIARIO LA NACION DEL 30 DE NOVIEMBRE DE 1999
 
 

Los principales problemas que deberán enfrentar las nuevas autoridades para reactivar las exportaciones son los derivados de las restricciones dadas por el contexto económico interno y por los compromisos externos contraídos por la Argentina.

La interrelación entre los efectos generados por el plan de convertibilidad y las obligaciones externas asumidas en la Organización Mundial de Comercio (OMC) y en el Mercosur, constituyen un mix restrictivo para el gobierno entrante.

Con el panorama de que las medidas tradicionales para estimular las exportaciones han quedado obsoletas, por ser contrarias a los compromisos asumidos en la OMC e incompatibles con el tipo de cambio fijo, los nuevos funcionarios deberán ser muy creativos y a la vez muy idóneos para dictar las medidas necesarias para hacer crecer las exportaciones.

El límite dado por el monto de participación de los impuestos indirectos, en el costo del producto por exportar, única base para la aplicación de los reintegros de exportación autorizada por la OMC, impide convertir los niveles de dicho estímulo en un incentivo atractivo, como ocurrió en otras épocas.

Otro de los aspectos para tener en cuenta es que la escasa oferta de dinero constituye otra limitación para que los exportadores puedan contar con créditos a tasas de interés más bajas para cerrar sus compromisos con el exterior.

Esta restricción puede aumentar si se aplica un impuesto al ahorro, factor crónicamente escaso en nuestra economía.

Trabas en la OMC

También las disposiciones de la Organización Mundial de Comercio dificultan en nuestro país las acciones para frenar el aluvión de importaciones provenientes de países que devalúan constantemente su moneda, imposibilitando el accionar anticipado -de los países agredidos- al daño en sus industrias.

El arancel externo común acordado en el Mercosur y la consolidación por parte de la Argentina de un derecho de importación máximo aplicable del 35 por ciento en la OMC limitan la utilización de la política arancelaria para compensar los efectos del tipo de cambio fijo dispuesto por la ley de convertibilidad.

Tampoco las medidas puntuales creadas para la defensa de las prácticas desleales de comercio, como por ejemplo la aplicación de los derechos específicos, pueden ser utilizadas eficientemente, debido a que cuando la Argentina consolidó el derecho de importación ad-valorem lo hizo de tal manera que los derechos específicos no pueden superar tampoco el nivel consolidado ad-valorem, del 35 por ciento.

En el 2000 el gobierno no tendrá la posibilidad de mejorar el tipo de cambio efectivo por dichas vías, para compensar la inamovilidad del tipo de cambio nominal.

Corregir los daños

Por ello, en esta difícil instancia la Cancillería y la Secretaría de Industria y Comercio Exterior, juntamente con la Aduana, deberán tener un extraordinario desempeño que rectifique los efectos negativos del mediocre funcionamiento que tuvieron en la gestión del gobierno justicialista estos organismos.

Para tratar de revertir esta situación se deberán aprovechar al máximo las posibilidades que brindan las disposiciones de los Acuerdos internacionales, que como el de la Organización Mundial de Comercio, no han sido correctamente utilizados en nuestro país para los fines que fueron acordados.

Uno de los primeros graves errores cometidos, se dió en la primera parte de la gestión del gobierno saliente, cuando se confundían las normas antidumping con los ajustes de valor aduanero.

Así, durante un largo período no se aplicaron derechos antidumping porque el gobierno no sabía aplicarlos y sólo reajustaba el valor de las mercaderías importadas en aduana.

Esto sin duda generó desocupación por error y por desconocimiento.

La despreocupación de los negociadores que firmaron el Acuerdo del Mercosur, sin incluir una cláusula de medidas de retorsión para afrontar los desajustes macroeconómicos, tales como la devaluación de la moneda, está también produciendo graves perjuicios a la industria.

Por ello, sólo es posible mejorar nuestra posición, en materia de comercio exterior, mediante la excelencia en la gestión de la Cancillería, de la secretaría de Industria, Comercio y Minería y de la Dirección General de Aduana.

Los errores en la conducción de estos organismos han sido los que más han engrosado el índice de desocupación en nuestro país y no el plan de convertibilidad, como algunos creen.

El autor es economista de la Universidad de Buenos Aires.

ESTAR A LA ALTURA DE LAS CIRCUNSTANCIAS

 

ESTE ARTICULO FUE PUBLICADO EN EL SUPLEMENTO DE COMERCIO EXTERIOR DEL DIARIO LA NACION, DEL 19 DE AGOSTO DEL 2003

 

Negociaciones: la Argentina ante los acuerdos de libre comercio

 

El objetivo de venderles a los mercados que más compran implica resolver antes los déficit estructurales

 

  • Brasil ya proyecta cuánto deberá producir cuando entren en vigor los tratados con el ALCA y la Unión Europea
  • En tanto, nuestro país debe aún reordenar su economía

 
 
 

Los socios del Mercosur se esfuerzan por reactivar sus economías. Sin embargo, desde 1995, cuando cobró vida el área de libre comercio, sus respectivas tasas de desempleo no han hecho más que crecer.

Brasil comenzó con una tasa de desempleo inferior al 8%, a principios de 1995, y registró una tasa del 13% a principios de 2003, pasando por tasas cercanas al 15% en 1998, 1999 y 2000. Por su parte, la tasa de desempleo en la Argentina, que oscilaba entre el 10 y el 11%, pasó a tener en 1995 una tasa superior al 18%, que si bien bajó en 1998 al 13 por ciento hoy recuperó el nivel del 18%. En el caso de Uruguay, su tasa de desempleo acompañó la tendencia de la argentina: del 11% en 1996 al 18 por ciento en 2002. Paraguay pasó de una tasa del 5,6 por ciento en 1995 a una del 9,2% en 1996, y registró en 2001 una tasa del 7,6 por ciento.

Insuficiente

Esto indica que el efecto Mercosur no fue suficiente para contrarrestar los otros factores que contribuyeron a generar desocupación. Dentro de este contexto para la Argentina, las exportaciones al Mercosur cayeron de 7918 millones de dólares en 1996 a 5618 millones de dólares en 2002. Mientras que en 2001, esas exportaciones fueron de US$ 7428 millones.

En tanto, sus importaciones provenientes del Mercosur pasaron de US$ 5701 millones en 1996 a US$ 2905 millones en 2002; en 2001, las compras externas a socios del bloque sumaron 5860 millones de dólares.

En el caso argentino, tanto la tasa de desempleo como el comercio intrazona no reflejan progresos como resultado del acuerdo.

El estancamiento de ambas variables nos está advirtiendo que antes de cualquier proceso de integración es necesario crear condiciones favorables para la inversión. Al iniciarse el Mercosur, muchas empresas dejaron la Argentina para radicarse en Brasil.

El desaprovechamiento del efecto de incremento del número de empleos generado por el inicio de un acuerdo -sin considerar las asimetrías en los estímulos a la inversión- fue un costo muy alto que pagó nuestro país, que no debería volver a repetirse. Desde 1996, muchas empresas multinacionales radicadas en la Argentina, trasladaron sus empresas a Brasil, fijaron allí su cabecera y levantaron líneas enteras de producción aquí para ampliarlas en el país vecino.

Esta experiencia sirve para profundizar el análisis y aclarar las condiciones que generaron ese desplazamiento: sistema tributario inequitativo, tasas de interés elevadas, desinterés oficial por resolver los problemas empresariales, costo argentino elevado, retraso del tipo de cambio, excesivo déficit fiscal, ausencia de capital, restricciones crediticias y falta de credibilidad, entre otros.

Con un esquema diferente, Brasil se apresta a crecer para competir con el mundo. Ya hoy las grandes empresas radicadas en su territorio tienen proyecciones sobre los volúmenes que van a producir cuando los acuerdos con el Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA) y con la Unión Europea comiencen a funcionar, y tienen estrategias claras. Estas industrias, con sólo aumentar su capacidad de producción en un 100%, alcanzarán una economía de escala suficiente como para competir con los países más desarrollados, una meta que está más distante para la producción de nuestro país, que entró de lleno en las negociaciones con el ALCA y con la Unión Europea.

Ambicioso

En realidad, con estas negociaciones compró un objetivo muy ambicioso: venderles a los mercados que más compran en el mundo, pero con una tarea por delante, que es incrementar la producción en relación con los volúmenes de demanda de esos mercados. Las tasas de crecimiento del PBI pronosticadas para los próximos años y la dotación de capital de nuestro país no parecen guardar relación con las tasas de crecimiento que deberían alcanzarse para abastecer estos mercados.

Entonces, ¿qué medidas se deberían tomar ante estas proyecciones? Algunas propuestas para comenzar serían las siguientes:

  • Así como durante la convertibilidad las empresas explicitaron ante la Secretaría de Industria cuáles eran los escollos que tenían para competir -detallando cada uno de los rubros que integraban el costo argentino- y luego de ese análisis surgieron los cuestionados planes de competitividad (pero un paliativo al fin), hoy las empresas tendrían que fijar sus estrategias y comunicar clara y urgentemente al gobierno cuáles son, rubro por rubro, las modificaciones requeridas para lograr la competitividad en sus industrias, para subsistir y crecer dentro de estos grandes acuerdos de libre comercio. A su vez, el Gobierno tendría que analizar estas demandas y determinar cuál es realmente el excedente exportable del país que motoriza la necesidad de cerrar estos acuerdos y cuál es el crecimiento potencial de los mismos para generar una política coherente.

  • El Gobierno tendría que tomar medidas urgentes y sin prejuicios para aumentar la dotación de capital de nuestro país. Esto es para estimular una tasa de crecimiento que permita aumentos significativos de la capacidad productiva. Por ejemplo: se podría disponer, por un lado, de una medida para que todas las compras realizadas en los próximos cinco años, tanto de bienes de capital e inmobiliarios como bienes de consumo, no sean computadas para el pago del impuesto de bienes personales, y por el otro, una medida que suspenda por igual período el impuesto a la ganancia mínima presunta.

    Todo esto, unido a medidas que aumenten la estabilidad y la credibilidad, generaría retornos de capitales hoy radicados en el extranjero, con el correspondiente efecto multiplicador que éstos producirían.

    Por Rodolfo V. Beccarini
    Para LA NACION


  • RODOLFO V. BECCARINI

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